Hoteles en Girona

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Encantos de Girona, la ciudad de los cuatro ríos

Girona, una de las cuatro capitales catalanas, es un destino turístico cada vez más popular entre visitantes de todo el mundo. La llamada “ciudad de los cuatro ríos” puede presumir de un barrio histórico dominado por la huella de la herencia medieval donde se percibe la impronta de romanos, árabes y judíos. De hecho, dentro de los muros de la fortaleza antigua se pueden encontrar obras representativas de cada periodo. Además, la ubicación estratégica de la localidad, entre los Pirineos y la Costa Brava, la convierte en la base de operaciones ideal para realizar viajes en los alrededores. Girona se ubica concretamente en el valle del Ter, en la confluencia de cuatro ríos. Uno de ellos, el Onyar, hace de frontera natural entre el centro histórico y la ciudad moderna. Desde su fundación en el siglo I a.C. perdura su muralla original que sigue siendo uno de los símbolos más representativos de la ciudad.

Mar y montaña en la mesa de Girona

La ubicación de Girona es determinante en su gastronomía. La combinación de productos del mar y de la costa dan lugar a recetas como la parrillada de verduras con salsa romesco o el arroz de pescado. Los postres recuperan sabores clásicos de la cocina de la región como la crema catalana o el hojaldre de manzana. Pero sobre todo en la mesa reinan los vinos de la región. Tintos, rosados y blancos de la Denominación de Origen del Ampurdán son el acompañamiento perfecto para los platos típicos de esta región. Las caminatas por la ciudad y sus alrededores son la mejor forma de culminar la sobremesa. Los valles de Ribes o de Núria son algunas de las joyas de un conjunto montañoso de altas cumbres y ríos veloces. De hecho, la riqueza natural de Girona es uno de sus atractivos más valorados. El área volcánica de La Garrotxa es otra muestra de la riqueza y variedad de estos paisajes que albergan una de las ciudades más interesantes de España.