Hoteles en Zaragoza

Distancia (en línea recta)
  • 0,4 km
desde 115,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,9 km
desde 80,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,6 km
desde 53,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,6 km
desde 68,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,6 km
desde 32,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,9 km
desde 95,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 1,0 km
desde 65,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,8 km
desde 113,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 2,6 km
desde 59,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,6 km
desde 61,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 1,5 km
desde 50,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,6 km
desde 90,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,2 km
desde 60,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,2 km
desde 55,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 3,1 km
desde 74,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 1,6 km
desde 77,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,3 km
desde 33,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,4 km
desde 65,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,4 km
desde 70,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,6 km
desde 32,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 3,7 km
desde 72,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 3,2 km
desde 47,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,1 km
desde 50,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 9,0 km
desde 59,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 9,8 km
desde 80,00 €

Zaragoza, un paseo sobre el Ebro

Aunque España ha sido tradicionalmente un destino de sol y playa, lo cierto es que el turismo urbano cobra cada vez más adeptos en la Península Ibérica. Los visitantes ya no se conforman con una oferta de buen clima y hotel a pie de playa, sino que buscan otros atractivos diferenciadores. En este contexto, es comprensible que ciudades como la imponente Zaragoza se destaquen entre la oferta turística cultural en España a pesar de tratarse de una ciudad de interior. Sin embargo, desde las calles zaragozanas, más de dos mil años de Historia contemplan al visitante. En un paseo a pie de calle, a orillas del río Ebro, se puede disfrutar ya de un impresionante legado de monumentos y vestigios de las épocas romana, morisca y judía, cuyas comunidades dejaron una inconfundible impronta en el lugar. Las ruinas romanas del Circo, los monumentos de estilo mudéjar como el Palacio de la Aljafería o auténticas joyas barrocas como la Basílica del Pilar son solo algunas de las maravillas que se pueden visitar en la capital aragonesa.

Tras los pasos de Goya

No lejos de estas calles vio la luz el famoso pintor español Francisco de Goya, cuyas “majas” y grabados son ya parte del imaginario español y se cotizan por todo lo alto en el mercado internacional. Y es que, aunque Zaragoza es cuna de algunas de las tradiciones españolas más típicas, tampoco se queda atrás en innovación. Se pueden visitar todavía las instalaciones de la Expo 2008, dedicada por completo al agua, un elemento indispensable en la historia de esta ciudad volcada sobre el río Ebro. Especialmente recomendable es la visita alrededor del 12 de octubre, Día del Pilar. Durante este día, festividad en toda España, Zaragoza honra a su patrona y la de todo el país, la Virgen del Pilar. Las ofrendas florales se suceden desde muchos días antes a la celebración, conformando un inmenso manto de flores para la Virgen que despierta la admiración de propios y extraños. Los que quieran conocer de primera mano cómo se canta y se baila una auténtica “jota” zaragozana, han venido al lugar correcto.

Indique sus fechas de viaje para obtener las mejores ofertas hoteleras.