Hoteles en Gijón

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desde 98,00 €
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Gijón, un alto en el camino

A orillas del mar Cantábrico, que baña las costas del norte de la Península Ibérica, aparecen varias ciudades que, con el paso de los siglos, se han convertido en auténticos centros industriales gracias a sus buenas conexiones marítimas con el resto de Europa. Más humilde que Bilbao y menos orgullosa que Santander, Gijón es, sin embargo, uno de los refugios marítimos más encantadores del Cantábrico. La combinación de la tradición marinera, su paisaje monumental y sus modernas avenidas han convertido a esta ciudad en un destino europeo incluido en la lista EDEN (Destinos Europeos de Excelencia), gracias también a sus esfuerzos por promover un turismo sostenible. Muchos de los monumentos que siguen a pie hoy en día datan de la época romana, y la importancia de su puerto no se hizo notoria hasta el siglo XVI, cuando se abrió el puerto bajo el reinado de los Reyes Católicos. Durante la Ilustración, Gijón fue cuna de grandes pensadores e influyentes filósofos de la época, como Gaspar Melchor de Jovellanos.

Un paseo con olor a mar por Cimadevilla

El barrio histórico de Gijón está formado por la colina de Santa Catalina y el vecino barrio pesquero de Cimadevilla. Esta zona acoge actualmente el “Elogio del Horizonte”, la monumental obra escultórica de Eduardo Chillida. Desde aquí se observa una de las mejores vistas del Mar Cantábrico, de la llamada “Costa Verde” y de la propia Cimadevilla. Las calles que serpentean entre la playa de San Lorenzo y el puerto contienen aun restos romanos, vestigios de grandes casas señoriales e incluso antiguos hogares de pescadores.

Las mejores zonas para alojarse

Elegir los alrededores de la Plaza Mayor es una buena opción para estar en el centro neurálgico, con el ayuntamiento (un edificio del siglo XIX) a pocos pasos. En la plaza Jovellanos se puede visitar el Museo de Gijón y el lugar de nacimiento del político y escritor español. Si buscamos vistas al mar desde la habitación, la Plaza del Marqués es el enclave ideal, a escasa distancia del Palacio de Revillagigedo y la Colegiata de San Juan Bautista. Difícil elegir mal en Gijón: es una ciudad con un pedazo de historia en cada esquina.