Hoteles en Marsella

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  • 1,5 km
desde 129,00 €
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desde 44,00 €
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  • 3,2 km
desde 90,00 €

Un día en Marsella

La ciudad más grande y poblada de la Provenza es un destino vacacional fantástico debido a sus preciosas playas y bellas calas escondidas. Sin embargo, dispone de una oferta cultural abundante, por lo que también puede ser una magnífica escapada si estás por la zona y quieres hacer una excursión de un día. Cultura, mar, gastronomía… todo es bueno en Marsella.

Una ciudad que se ha desarrollado alrededor del mar

Si algo destaca en esta ciudad es el mar y la importancia que éste tiene en la vida de los locales. Con el tercer puerto comercial más importante de Europa y playas que llaman cada año a millones de turistas, Marsella se ha desarrollado a lo largo de su historia en torno al mar, algo que aún hace hoy. Por eso no hay mejor lugar para comenzar tu ruta por esta ciudad que desde el paseo marítimo que recorre la ensenada del viejo puerto, Vieux Port. A su alrededor, los edificios monumentales recuerdan el rápido progreso que vivió la ciudad a partir del siglo XIX, y las terrazas que se suceden por todo el paseo ofrecen la oportunidad de tomar un buen café o incluso de comer en un fantástico mirador hacia el Mediterráneo.

Desde aquí podrás acceder además a algunos de los principales monumentos de la ciudad, como el Hôtel de Ville (el Ayuntamiento), los fuertes de Saint Nicolas y Saint Jean, la Abadía de San Víctor, o la Iglesia de Saint Ferréol. Por cierto, desde esta última iglesia, muy próxima al Hôtel de Ville, parte Le Canebière, la avenida más famosa de Marsella, símbolo de los días en los que la ciudad jugó un destacado papel en la expansión colonial francesa. Hoy, un poco venida a menos, vale la pena recorrerla para contemplar los edificios que la rodean, aunque ya no se nota el lujo de sus primeros días y son puestos de kebab y tiendas pequeñas las que habitan los bajos.

Quartier du Panier, el barrio más animado

La zona de mayor ambiente en Marsella es, sin duda, el Quartier du Panier. De este barrio se dice que es el más antiguo de Francia y aquí abundan los museos, las salas de exposiciones y los monumentos, entre los que destaca el museo y centro cultura La Ville Charité, en cuyo patio está la capilla abovedada de Pierre Puget.

Aquí no puedes dejar de ir a la Place des Pistoles para sentarte a descansar y tomar algo en los siempre concurridos locales de esta plaza. Por cierto, si buscas llevarte un souvenir, las callejuelas de Panier esconden bastantes talleres de artesanos.

La puesta de sol desde un lugar único

Al otro lado de la ciudad, en una colina de 150 metros, está la verdadera joya arquitectónica de Marsella, la Basílica de Notre Dame de la Garde, un templo construido en el siglo XIX en estilo romano bizantino en el que destaca especialmente una escultura en bronce de la virgen. El lugar es muy especial, sobre todo, por las vistas a la ciudad y al mar que ofrece. Aprovecha para ver desde aquí la puesta del sol.

Vuelve al punto de partida para una buena cena

Para cenar, la mayor oferta de restauración la encontrarás en la zona de Vieux Port. Abaco, Al Dente y Ambassade de Bretagne son tres buenos ejemplos de restaurantes en los que podrás encontrar la mejor versión de la cocina francesa. Y, por supuesto, buenos restaurantes de pescado y marisco: Chez Fonfon y Chez Loury están entre los más famosos. Pero por esta zona también abundan los locales de cocina magrebí, asiática o africana, en el caso de que busques algo más exótico.

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