Hoteles en Aix-en-Provence

Distancia (en línea recta)
  • 2,9 km
desde 106,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 1,6 km
desde 129,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 9,1 km
desde 122,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 1,0 km
desde 103,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 2,3 km
desde 89,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,8 km
desde 125,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,7 km
desde 129,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 8,6 km
desde 143,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 1,2 km
desde 140,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,3 km
desde 214,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,7 km
desde 211,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 1,8 km
desde 74,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 1,4 km
desde 94,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,9 km
desde 139,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 5,4 km
desde 110,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,7 km
desde 116,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 1,5 km
desde 115,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,5 km
desde 149,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,1 km
desde 189,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 1,6 km
desde 138,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 2,3 km
desde 58,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,1 km
desde 94,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 2,3 km
desde 63,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 1,2 km
desde 229,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 2,0 km
desde 65,00 €

La impecable elegancia de Aix-En-Provence

Considerada por muchos como una pequeña versión más acogedora de París, la elegante villa de Aix-En-Provence ofrece una curiosa imagen de grandiosidad y opulencia. Esta pequeña ciudad provenzal destaca por sus mansiones impecables, sus calles perfectas y las elegantes cafeterías que tanto abundan por sus rincones. Y es que tanta clase no podía ser sino la cuna de artistas como Paul Cezanne y Emile Zola, y ese aire cultural histórico se respira por doquier en Aix-En-Provence.

La espléndida Cours Mirabeau

Para empezar a disfrutar de la belleza provenzal en esta ciudad, sin duda tenemos que acercarnos al Cours Mirabeau y recorrerlo mientras disfrutamos de su belleza, elegancia y sus sofisticados cafés, a la vez que respiramos ese ambiente cultural e intelectual propio de los locales de Aix-En-Provence.

Para seguir regalando belleza a nuestros ojos, qué mejor que dirigirnos a la magnífica Catedral de Aix y, también, a la Iglesia de Saint-Jean-de-Malle, una exquisita iglesia del siglo XIII que emana paz y calma en su exterior y su interior.

Rebosando cultura

En lo que se refiere a museos, Aix-En-Provence destaca sobremanera. Su principal figura es el venerado pintor Paul Cezanne, y es a él a quien se dedican muchas de las interesantes ofertas culturales en la ciudad, como el Cezanne Trail que muestra a los turistas aquellos lugares que el pintor solía frecuentar, o el Atelier Paul Cezanne, que permite acercarse a su lugar de trabajo, desde donde, además, podemos disfrutar de unas impresionantes vistas.

El recorrido artístico no se detiene aquí. El Museo Granet reúne una impresionante colección de arte que va desde el siglo XVI al siglo XX, incluyendo allí algunas de las obras de los artistas más influyentes de la historia del arte.

Comer en Aix-En-Provence

Si vamos en busca de una de esas gratas experiencias gastronómicas francesas, lo mejor es adentrarnos en el Casco viejo y buscar el restaurante Le Comte d’Aix. Allí nos empaparemos de un ambiente relajado y tradicional, para a continuación degustar los mejores platos de la cocina regional o pescados y mariscos de verdadero refinamiento (17 Rue de la Couronne, 13100 Aix-en-Provence, Francia).