| Mo | Tu | We | Th | Fr | Sa | Su |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Mo | Tu | We | Th | Fr | Sa | Su |
|---|---|---|---|---|---|---|

Hoteles temáticos en Zúrich
Los mejores hoteles de diseño ZúrichLos mejores hoteles de bienestar ZúrichOrdenar por:
Zúrich es una de esas ciudades llenas de encanto en las que perderse y callejear sin fin es una experiencia inolvidable. Además, es una ciudad pequeña en la que, con una ruta bien planificada, es posible verlo todo –o casi todo- en un solo día.
Nuestra propuesta es que empieces por el auténtico icono de la ciudad:
Grossmünster
, la Gran Iglesia, cuyas dos torres son una de las imágenes más representativas de la ciudad. A una de las torres es posible subir y puede ser la ocasión perfecta para que admires la ciudad que vas a descubrir a continuación.
Casi al lado, encontrarás el museo
Helmhaus
, aunque la mejor vista de este edificio se obtiene desde el otro lado del río. Aprovecha el puente que hay junto a este edificio, el
Münsterbrücke
, para pasar al otro lado. Vale la pena que te detengas en
Fraumünster
, la Iglesia de Nuestra Señora, una antigua abadía benedictina que llama la atención por sus vidrieras, sobre todo las del coro, obra de Marc Chagall. Pasea por sus alrededores, pues en esta zona de la ciudad de entrecruzan pequeñas calles llenas de encanto, donde se dan cita numerosas tiendas pequeñas y locales de restauración. Es una buena oportunidad para parar en alguna cafetería a tomar un buen chocolate.
Todavía queda una bella iglesia por ver en este recorrido por el casco histórico de Zúrich, la de
St. Peter
, a la que llegarás fácilmente callejeando desde
Münsterhof
. Después dirígete al barrio de
Schipfe
, uno de los más antiguos de esta ciudad. Si vas siguiendo el ascenso que marcan las calles por esta zona, llegarás al mirador de
Linderhof
, un parque arbolado desde el que también hay unas bonitas vistas a la ciudad.
Si tienes hambre, en esta zona encontrarás uno de los restaurantes tradicionales con más renombre de la ciudad: Lindenhofkeller. De su carta destacan especialidades locales, como la ternera, y los vinos. Otra buena propuesta es aprovechar el descenso hacia el río para comer en alguno de los restaurantes que pueblan la orilla. Uno de los más famosos, precisamente por el encanto de su terraza, que da al río
Limmat
, es la Rôtisserie Storchen Zurich.
Al otro lado del río, en el barrio de
Rathaus
, encontrarás pequeñas tiendas de artesanos que harán las delicias de los más curiosos. Date una vuelta por ellas, seguro que descubres objetos realmente bonitos, y ¡puede que encuentres
souvenirs
especiales para llevar a tus allegados!
Cambia después radicalmente de entorno para conocer la otra cara de Zúrich, la más moderna y cosmopolita: el
Distrito Quinto
. Se trata de la área más industrial de la ciudad, una zona en la que ya no verás chocolaterías, tiendas de artesanía y sucursales bancarias y en cambio sí multitud de fábricas reconvertidas en galerías de arte, centros culturales y centros comerciales donde jóvenes diseñadores dan salida a sus creaciones. En este sentido, vale la pena pasarse por los museos Gestaltung o Kunsthalle y por la sala Rote Fabrik. En esta zona encontrarás buenas propuestas para cenar, como Aubrey y Nooch Steinfelsareal, y también algunos de los pubs más de moda de Zúrich, entre los que destacan Bésame Mucho e Indochine.