Hoteles en Segovia

Distancia (en línea recta)
  • 1,2 km
desde 71,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,5 km
desde 73,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,6 km
desde 85,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,2 km
desde 100,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,1 km
desde 72,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,4 km
desde 116,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,7 km
desde 75,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,4 km
desde 58,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,6 km
desde 46,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 2,4 km
desde 79,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,3 km
desde 109,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,8 km
desde 175,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 2,0 km
desde 65,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 6,8 km
desde 62,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,1 km
Distancia (en línea recta)
  • 8,0 km
Distancia (en línea recta)
  • 0,1 km
Distancia (en línea recta)
  • 1,4 km
Distancia (en línea recta)
  • 1,0 km
Distancia (en línea recta)
  • 1,3 km
desde 45,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 6,8 km
desde 190,00 €

Segovia, la huella de la Historia

Segovia es una de las ciudades más pintorescas y ricas en patrimonio cultural de España. Su barrio antiguo y su famoso acueducto romano, hoy declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se ubican entre los ríos Eresma y Clamores, rodeados de multitud de templos, catedrales y fortalezas. Si buscamos alojamiento, veremos que los aires imperiales y también medievales se imponen entre la oferta hotelera. El Parador de Segovia, sin ir más lejos, es uno de los lugares que mejor conserva el encanto de épocas pasadas y un excelente enclave para degustar el plato típico segoviano: el cochinillo. Esta pieza tan preciada se asa a fuego lento en hornos tradicionales y su ternura debe permitir cortarlo posteriormente con un plato, ya servido en la mesa. Además de sus atractivos propios, Segovia es una excelente base de operaciones para visitar los puntos de interés de los alrededores, como el Castillo de La Granja o la Reserva Natural del Río Duratón.

Una puerta de entrada de excepción

El impresionante acueducto romano que domina toda la vista de la ciudad, y que se puede contemplar en todo su esplendor desde la plaza Azoguejo era antiguamente la principal entrada a Segovia. Sin embargo, su época de máximo apogeo comercial se produjo más adelante, durante la Edad Media, cuando se convirtió en la residencia oficial de los Trastámaras, así como un centro de referencia de la industria textil. Contrariamente a las apariencias, fue durante este periodo cuando se construyeron la mayor parte de edificios de inspiración clásica, dando forma a una valiosa herencia cultural que ha llegado hasta nuestros días. Especialmente llamativo es el caso del acueducto, una joya de la ingeniería construida en el siglo I y que servía para transportar desde una distancia de más de 15 kilómetros. Cuenta con 163 arcos y mide 29 metros de alto en su punto más elevado, constituyendo una obra admirable construida a base de bloques de piedra de la Sierra de Guadarrama. Quienes quieran deleitarse con la grandeza de épocas pasadas antes de sentarse a una mesa al calor de la lumbre, no deben dejar de visitar esta ciudad castellana.

Indique sus fechas de viaje para obtener las mejores ofertas hoteleras.