Hoteles en Cuenca

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Cuenca, una ciudad de cuento

Cuenca es una de las ciudades más singulares y originales de España, empezando por su emplazamiento. Se encuentra entre los cañones de los ríos Júcar y Huécar, y esta ubicación única le confiere un aspecto pintoresco al que han ido dando forma sus propias construcciones. Esta localidad Patrimonio de la Humanidad es conocida por su riqueza cultural, por sus monumentos y por su museo de arte contemporáneo, pero sobre todo, el signo de identidad de Cuenca son las llamadas “Casas Colgadas”, construcciones que a menudo parecen casi excavadas en la roca y que asoman desde altas pendientes. Sus callejuelas empinadas y estrechas contribuyen a crear un aspecto de cuento de hadas que convierte a Cuenca en una ciudad encantadora.

Encanto medieval sin cambiar de siglo

La catedral, las casas colgadas o las calles de la zona más antigua conservan aun el encanto de los siglos que ha llegado hasta nuestros días atrayendo cada año a miles de turistas. Quienes quieran alojarse sin perder de vista este ambiente, harán bien en acercarse al Parador de Cuenca, un antiguo convento dominico que puede ser además un excelente punto de partida para conocer las especialidades de la zona. Uno de los mejores momentos para visitar Cuenca es durante la celebración de la Semana de la Música Religiosa, cuando el acompañamiento musical pone la guinda al marco paisajístico. Para conocer de primera mano los secretos de la ciudad antigua, lo mejor es elegir un punto de salida como el de la iglesia de Nuestra Señora de la Luz, junto al puente de San Antón. Desde aquí podemos iniciar un tour que recorrerá colinas, desniveles y miradores desde donde disfrutaremos de unas vistas incomparables. Después de visitar la iglesia de San Felipe Neri, hogar del canto del “Miserere” en Semana Santa, podemos seguir subiendo hacia la Torre Mangana, un antiguo mirador visible desde cualquier punto de la ciudad y que ofrecía una excelente panorámica defensiva. Un paseo que parecerá copiado de un cuento y que, a buen seguro, no defraudará a ningún visitante.

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