Hoteles en Casablanca

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desde 1.015,00 €
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Los tesoros por descubrir de Casablanca

Casablanca es la meca de las finanzas y los negocios en Marruecos y, como tal, suele quedar apartada de las rutas turísticas y los viajes de placer, que acostumbran a centrarse más en ciudades como Tánger, Fez o Marrakech. Y es injusto porque Casablanca guarda auténticos tesoros que a cualquier viajero le encantaría descubrir. Si tienes la oportunidad de visitar la ciudad, no lo dudes ni por un instante y lánzate a sus calles y déjate contagiar por la magia que desprenden sus monumentos y mercados.

Transportes modernos para una ciudad moderna

Teniendo en cuenta el potencial económico y estratégico de este antiguo protectorado francés, no es de extrañar que su aeropuerto sea el más importante del país. El Aeropuerto Mohammed V concentra la mayor parte de los vuelos internacionales, con enlaces a las principales ciudades europeas.

Por supuesto, una vez desembarques en Casablanca tienes muchas opciones para llegar al centro de la ciudad. La más habitual es el taxi, con el que es posible llegar a las zonas más céntricas en apenas media hora. En Casablanca operan dos compañías de taxis, que se diferencian por el color de los vehículos (rojo, para coches pequeños, o blanco, con automóviles que suelen ser Mercedes grandes). El precio desde la terminal ronda los 250 dirhams, aunque es mejor negociar el precio antes de subirte al taxi, para evitar malos entendidos al final de la carrera.

Si tienes tiempo y buscas una opción mucho más económica, te recomendamos el tren, que llega tanto al centro de la ciudad como al puerto en unos 45 minutos. También hay autobuses que cubren este recorrido, pero tardan una hora hasta el centro.

Una vez en la ciudad, el medio de transporte más cómodo, si quieres evitar el taxi, es el tranvía, que gracias a sus dos líneas recorre la ciudad de punta a punta. Es bastante nuevo y moderno, además de ofrecer precios muy competitivos.

La influencia colonial

Casablanca se divide en ocho distritos que, a su vez, se estructuran en barrios. No obstante, los más importantes y los que cuentan con una mayor actividad y puntos de interés son la medina de Casablanca y Mechuar, los distritos históricos, y Anfa, el barrio más moderno y donde se concentra la actividad económica.

La medina, o casco antiguo, merece una visita, sobre todo, para entender lo que fue la ciudad en sus orígenes. En los últimos años, además, se han restaurado parte de sus calles y edificios principales, a fin de hacerlo más atractivo al turismo. No te pierdas la Torre del Reloj ni las puertas Bab Jédid y Bab Marrakech. Muy cerca, se halla la Mezquita de Hassan II, el templo con el minarete más alto del planeta, una visita obligada para cuantos viajan a esta ciudad. Es tan grande (sólo superada por La Meca) que uno se siente minúsculo cuando la visita.

Por cierto, Casablanca cuenta con una “nueva medina”, construida al sur de la ciudad durante la ocupación francesa y que, por lo tanto, ofrece una estructura más occidentalizada de lo que suelen ser los cascos antiguos de las ciudades marroquíes. Es el barrio de Habbous y en él es posible encontrar buenos comercios donde comprar artesanía y productos naturales.

El auténtico centro de la ciudad es, sin embargo, la Plaza de Mohammed V. El corazón de la ciudad colonial destaca por sus grandes edificaciones, que combinan modernismo, art decó y la arquitectura tradicional marroquí. Los edificios más importantes, que han hecho famosa esta plaza, son el edificio de Correos, el Palacio de Justicia y la sede del banco Al-Mahgrib. Por cierto, muy cerca, en la Villa des Arts es posible acceder a interesantes exposiciones de arte contemporáneo.

Tampoco puedes pasar por alto el boulevard Mohammed V, con preciosos edificios que albergan una interesante historia, como el legendario Cine Rialto o el Mercado Central.

Anfa, la Casablanca más lujosa y occidental

La cara más occidental de Casablanca es la que ofrece el barrio de Anfa. Aquí reside la alta sociedad de la ciudad y se concentran las principales áreas de negocios. En la colina es posible ver grandes mansiones y palacetes, mientras que el paseo marítimo, o Corniche, destaca por su playa y por albergar los dos principales centros comerciales: Morocco Mall, que ostenta el título de ser el centro comercial más grande de África y es el epicentro del lujo, pues cuenta con boutiques de las principales casas internacionales; y Anfa Place, un espléndido inmueble diseñado por el arquitecto Norman Foster.

Tradición culinaria apta para amantes del dulce y del salado

La cocina en Casablanca tiene una base muy sólida en el pescado, como no podía ser de otra forma en una ciudad con un puerto tan importante, y una gran influencia de la gastronomía francesa y española. En este sentido, es posible encontrar buenas marisquerías en la zona de puerto (Port de Pêche es uno de los más reconocidos, así como la marisquería La Mer, en Corniche) y fantásticos bistrós franceses en el centro.

También son emblemáticas las pastelerías en esta ciudad y, sin duda, hay dos que sobresalen por encima del resto. Los mejores desayunos los encontrarás en Au Petit Poucet (en el boulevard Mohammed V), abierto desde 1920 y que evoca a los grandes cafés franceses, no solo ofrece auténticas delicias, también destaca por su historia, pues este local era frecuentado por personalidades como Antoine de Saint- Exupérie o Edith Piaf. Por su parte, la Pastelería Benis (en Habbous) es reconocida por ofrecer los mejores pasteles de la ciudad, destacando especialmente los tradicionales “Cuernos de Gacela”.

Ideas para alojarte

Si buscas un alojamiento especial durante tu estancia en Casablanca, aquí van dos ideas diferentes pero con mucho encanto. El Hotel & Spa Le Doge Relais & Chateaux se encuentra en un palacio clásico y sus habitaciones, dotadas con todo tipo de lujos, han sido diseñadas siguiendo la influencia art decó, tan presente en la ciudad. Se encuentra a solo cinco minutos de la plaza de Mohammed V y desde su fantástica terraza en la azotea es posible divisar buena parte del centro de la ciudad.

Si, por el contrario, buscas modernidad y sofisticación, el Sofitel Casablanca Tour Blanche es tu mejor opción. Con una innovadora y colorida decoración pensada para hacer sentir al huésped en el paraíso, las instalaciones cumplen con los más altos estándares de calidad y la ubicación es muy céntrica.

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