Hoteles en Calella

Distancia (en línea recta)
  • 0,5 km
desde 54,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,5 km
desde 60,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,5 km
desde 42,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,7 km
desde 79,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,2 km
desde 64,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,5 km
desde 58,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,5 km
desde 65,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,1 km
desde 41,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,6 km
desde 40,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,1 km
desde 42,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,8 km
desde 52,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,9 km
desde 64,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,2 km
desde 50,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,8 km
desde 43,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 1,0 km
desde 59,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 0,1 km
Distancia (en línea recta)
  • 0,6 km
Distancia (en línea recta)
  • 0,5 km
Distancia (en línea recta)
  • 0,6 km
Distancia (en línea recta)
  • 0,3 km
Distancia (en línea recta)
  • 0,6 km
Distancia (en línea recta)
  • 1,4 km
desde 36,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 1,7 km
desde 54,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 1,7 km
desde 89,00 €
Distancia (en línea recta)
  • 1,7 km
desde 71,00 €

Calella, la reina del turismo catalán

Calella es la capital turística de la Costa del Maresme, y su carácter volcado en el visitante se aprecia en cada detalle. La multitud de terrazas, restaurantes y locales nocturnos que salpican la localidad dan buena cuenta de las demandas de los visitantes que escogen Calella para relajarse durante la temporada estival. No es de extrañar teniendo en cuenta la belleza de sus playas y su entorno natural, que convierten a esta localidad en una sabia elección vacacional. El centro de la ciudad se extiende a lo largo de tres kilómetros que discurren entre las playas de arena fina del Mediterráneo y la sombra del Montnegre. Su ubicación estratégica favorece la práctica de todo tipo de deportes al aire libre, con especial presencia de deportes acuáticos y de montaña. Los aficionados o principiantes en el mundo de la navegación pueden adquirir nuevos conocimientos en su puerto deportivo, que ofrece excelentes instalaciones para dotar a las embarcaciones de todos los cuidados necesarios.

Un paseo por la antigua Calella

La parte antigua de la ciudad se extiende a lo largo de la iglesia de Santa María, un edificio neoclásico de fachada barroca que sirve como excelente punto de inicio a cualquier ruta turística por la localidad. Para seguir conociendo los tesoros artístico de Calella, nada mejor que visitar la Casa de los Salvador, del siglo XIV, o la Casa Sivilla, algo posterior. Una visita a primera hora de la tarde puede ser el mejor método para escapar del calor de la siesta, aunque también encontraremos opciones al aire libre. El Parque Dalmau, por ejemplo, es un excelente refugio natural donde huir de las altas temperaturas mientras descubrimos una parte diferente de la ciudad. Las calles peatonales también invitan a adentrarse sin prisas en el barrio histórico, mientras que el paseo marítimo se asoma al horizonte mediterráneo de Calella, dirigiendo el caminar hacia el faro de la localidad, que se ha convertido a día de hoy en el auténtico emblema de Calella.