Hoteles en Berlín

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Berlín en un día

Berlin Panorama Como buena capital que es, la oferta cultural, museística y de ocio de Berlín es extraordinaria. Te resultará muy difícil, por no decir imposible, explorar a fondo esta gran ciudad en un solo día, pero con unas pocas horas sí podrás ver y vivir algunos de sus mejores rincones.

Uno de los puntos clave: la Puerta de Brandenburgo

Con poco tiempo para conocer Berlín, lo mejor será que se te muevas por el barrio de Mitte, el centro de la capital. En la extensión que se encuentra entre la Puerta de Brandenburgo y Alexanderplatz se ubican también algunos de los principales puntos de interés turístico y calles con mucha animación y ambiente. Empieza, por lo tanto, por la Plaza de París, donde se encuentra la Puerta de Brandenburgo, uno de los símbolos más importantes de la ciudad y observador de excepción de la historia reciente de Alemania. Hacia el norte está el Reichstag, el Parlamento alemán, un edificio que conjuga tradición y modernidad –fruto de sucesivas reformas- y a cuyos tejados es posible subir para observar la actividad parlamentaria desde la gran cúpula de cristal que lo corona.

Berlín tiene muchos museos que vale la pena visitar, pero te resultará difícil verlos si solamente estás un día en la ciudad. Eso sí, la mayoría se encuentran en Museumsinsel (la Isla de los Museos, llamada así porque esta área conforma una pequeña isla en medio del río Spree), por lo que un buen plan puede ser que te acerques a esta zona y elijas el que más te convenza. Si necesitas ideas, nuestra recomendación es entrar a ver el busto de Nefertiti en el Neues Museum y después perderte en el Alte Nationalgalerie, cuya colección de obras de Manet, Monet, Cèzanne, Degás o Renoir es asombrosa.

Alexanderplatz: mira hacia el cielo

Si sigues hacia el oeste llegarás a Alexanderplatz, donde no te cansarás de mirar hacia arriba. Y es que en esta plaza están el edificio más alto de la capital alemana –el Park Inn Hotel Berlin- y la torre de televisión más alta que encontrarás en Europa: la Fernsehturm. A esta torre se puede subir y admirar las vistas de la ciudad desde el mirador, que está a unos 200 metros de altura. Si no tienes vértigo, aún se puede subir un poco más, hasta el restaurante, que gira 360 grados cada 30 minutos, para que puedas ver todo Berlín cómodamente. Por cierto, el restaurante cuenta con una elaborada carta de cocina típicamente alemana, con platos tan típicos como el hígado de ternera a la berlinesa o la “Currywurst”.

También en esta plaza está el Reloj Mundial, fotografía “obligada” para turistas. Ah! Y en tu camino hacia Alexanderplatz no puedes dejar de pararte ante el Rotes Rathaus, el Ayuntamiento Rojo.

Si tienes hambre, aprovecha que esta zona es muy comercial y cuenta con una amplia oferta en restauración para parar a comer. Nuestra sugerencia, si te apetece una buena comida alemana, es Gerichtslaube.

El Berlín más comercial

Por la tarde puede ser una buena idea relajarse y dejar un poco de lado el componente cultural para saborear parte de la oferta de ocio de Berlín. Un lugar ideal para ello es Friedrichtraße, la calle comercial por excelencia. No dejes de entrar en las Galerías Lafayette, pues su edificio, obra del famoso arquitecto francés Jean Nouvel, impresiona, sobre todo desde el interior.

Vete después a Unter den Linden, el principal bulevar de Berlín. Es posible que lo hayas visto por la mañana de camino a la Isla de los Museos, pero vale la pena pasar algo de tiempo en esta zona. No sólo es agradable pasear por esta avenida, sino que además es una de las zonas más animadas de Berlín, punto de encuentro por excelencia para los locales.

¿Buscas una buena cena?

Como es evidente en una ciudad como Berlín, para cenar las opciones son infinitas. Nosotros te proponemos tres de los restaurantes más cool, pero seguro que si eliges algún otro tampoco te defraudará: Modellhut (Alte Schönhauser Str., 28), en la encantadora plaza de Hackescher Markt, un lounge con buena comida y una mejor carta de vinos, con una relación calidad-precio inmejorable y donde no es raro encontrarse a personajes famosos; Fischers Fritz (Charlottenstraße, 49), el único restaurante con dos estrellas Michelin de la ciudad; y Heising (Rankestraße, 32), un francés para gourmets.

En cualquier caso, no olvides que alrededor de Alexanderplatz las opciones son casi infinitas y, si buscas una cocina exótica e internacional, en el Barrio Judío encontrarás todo tipo de propuestas.

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