Hoteles en Amsterdam

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  • 2,8 km
desde 209,00 €

Un día en Ámsterdam

Hotels in Amsterdam

En Ámsterdam hay tanto que ver y visitar que un solo día en esta ciudad te sabrá a poco. Una estancia corta te obligará a elegir entre la abundante oferta cultural y de ocio que ofrecen sus diferentes barrios, pero nosotros te lo ponemos fácil, te damos pistas sobre lo que no has de perderte en una primera estancia en Ámsterdam y el resto te lo reservas para futuras visitas.

La Plaza Dam y un paseo en barco

Uno de los lugares más conocidos y concurridos de Ámsterdam es la Plaza Dam, por eso es también un buen punto de partida iniciar para tu ruta. No en vano, es la plaza alrededor de la cual se constituyó la ciudad y alberga importantes edificios, como el Palacio Real.

Aprovecha después para visitar la Casa de Ana Frank, muy cerca del Palacio Real, y su visita es relativamente corta, por lo que no te quitará mucho tiempo.

Una de las particularidades de Ámsterdam es que sus calles están rodeadas por más de 150 canales, por lo que una buena idea para conocer la ciudad es montarte en uno de los barcos que recorren los canales. No sólo es una experiencia divertida y una de esas cosas que “se esperan de ti” si eres turista, sino que además es útil y cómodo para conocer la ciudad, pues funcionan casi como un autobús: con un ticket de un día se puede subir y bajar tantas veces como se quiera de las barcas y tienen paradas en los puntos de interés turístico más importantes. Si te apetece utilizar esta opción en lugar de moverte caminando de un lado a otro, aprovecha que muy cerca de la Casa de Ana Frank hay una parada para estos barcos.

No te pierdas tampoco el Bloemenmarkt, el Mercado de las Flores, un colorido mercado flotante (aunque hoy en día esto es casi imperceptible, pues las plataformas sobre las que se eleva están muy bien sustentadas al Canal Singel) donde es posible encontrar todo tipo de flores y, sobre todo, tulipanes de todos los tamaños y colores.

Siguiendo después por la calle Singel se llega a la Plaza Spui, un lugar fantástico para relajarse y tomar un café tranquilamente.

Sugerencias para comer en Ámsterdam

Si lo que quieres es comer (recuerda que en Ámsterdam los horarios de comidas son típicamente europeos, no esperes que te sirvan la cena a las 10 de la noche), las opciones son variadas. Por ejemplo, cerca del Mercado de las Flores está uno de los locales de comida callejera más famosos de la ciudad: Vleminckx, cuyas patatas –que se pueden combinar con más de una veintena de salsas- tienen mucha fama. También son muy típicos en Holanda los pancakes, y en Pancake Bakery los hacen de casi cualquier ingrediente que se te ocurra, salados y dulces. Pero si lo tuyo es comer sentado y un buen plato tradicional, entonces prueba Het Zwaantje o Vlaming eten & Drinken.

Dos lugares para no perderse: Museumplein y el Barrio Rojo

La tarde es para los museos porque si algo destaca en Ámsterdam es precisamente su oferta museística. En la llamada Plaza de los Museos, Museumplein, están algunos de los más importantes: el Rijksmuseum, el Museo Van Gogh y el Stedelijk. Aquí, además, podrás ejercer de turista y hacerte la típica foto junto a las letras “I am Amsterdam”.

Para finalizar el día, no puedes dejar de visitar el Barrio Rojo. Allí los coffee shops, los pubs y los restaurantes abundan, por lo que no tendrás problemas para encontrar un buen sitio para cenar y un bar en el que no falte la diversión, y el paseo, rodeado de luces de neón y escaparates con insinuantes mujeres y todo tipo de productos eróticos, es una de esas experiencias que hay que vivir en Ámsterdam.

¿Tienes más tiempo?

No te pierdas estos lugares:

    • Museo Rembrandt

    • Fábrica de Heineken

    • De 9 Straatjes

    • Oude Kerk

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